¿Qué es el especismo?

El especismo es un término que define aquella ideología en la que se considera que el ser humano (solamente por el hecho de haber nacido humano) tiene ciertos derechos adquiridos sobre otros animales. Es decir, que el bienestar y la vida de un ser humano tienen mayor importancia que la de cualquier otro ser vivo sintiente, por lo que resulta lícito que este explote a las demás especies a su conveniencia.
El especismo es por tanto un concepto supremacista equivalente al racismo, donde determinada raza se considera superior y por tanto con más derechos sobre las demás. Y al machismo que considera la superioridad del hombre sobre la mujer, e impone distintos derechos y obligaciones a mujeres y hombres en función de su sexo.
Como antítesis del especismo nos encontramos con el veganismo (que defiende la igualdad de derechos entre animales humanos y no humanos, y por tanto considera que los animales no deben ser sometidos a ningún tipo de explotación en beneficio del ser humano) y el animalismo (que a nivel práctico, en la actualidad no es totalmente antiespecista y reclama más derechos para los animales pero no los llega a equiparar a los de los humanos).

¿Entonces los antiespecistas quieren que los animales también tengan derecho al voto?

No, puesto que las diferencias biológicas entre el ser humano y otras especies menos racionales son evidentes. El pensamiento abstracto permite además al ser humano comunicarse de manera muy eficiente, distinguir cuales de sus acciones generan sufrimiento directa o indirectamente, y tomar elecciones.

Basta con garantizar a los animales no humanos estos tres derechos:
-Derecho a la vida.
-Derecho a la libertad.
-Derecho a una vida digna sin sufrimiento. Donde no sean explotados en beneficio humano.

El especismo como extensión del racismo

Igual que considerar que otro ser humano debe tener menos derechos debido a la raza a la que pertenece, considerar lícito que miembros de otra especie sean privados de su derecho a la vida y a la libertad es una extensión desde la discriminación por raza hasta la discriminación por especie.
Si bien en el pasado ciertas leyes permitían la esclavitud humana y a los esclavistas les resultaba muy conveniente el trabajo forzoso de innumerables seres humanos privados de sus derechos más básicos. Hecho a todas luces totalmente inadmisible. En el siglo XXI es un atraso para nuestra evolución social que sigamos esclavizando, explotando y condenando a muerte a tantas especies animales como nos resulta conveniente.

¿Y tú, eres especista?

Puedes responder a esta pregunta de manera muy sencilla haciéndote esta otra: ¿Me parece aceptable utilizar a otros animales en beneficio propio para mejor mi bienestar o comodidad?
Es posible que aunque aún utilices productos y/o servicios de origen animal ya seas antiespeciesta y aún no te hayas animado a dar el paso a la acción (que consiste en un cambio de tus hábitos de consumo). Desde luego ese ya es un gran paso, pues cualquier movimiento hacia la acción requiere primero de un cambio de conciencia. Si estás en este punto nosotros te recomendamos que no te lo pienses más y des el salto al veganismo. Tus pequeños gestos pueden ahorrar mucho sufrimiento animal. ¡Ánimo!

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